
Es habitual ver dos presupuestos de aerotermia con precios muy distintos para casas parecidas. No suele ser un error ni una trampa: a menudo describen instalaciones diferentes. En una casa de colono en Valdelacalzada, por ejemplo, la mitad del coste puede variar solo por los emisores. Si una oferta incluye cambiar radiadores viejos y poner tuberías nuevas, mientras que otra asume que ya hay circuito, las cifras no son comparables. La única forma honesta de analizarlas es revisar partida por partida qué equipo, cuántos metros de tubo y qué tipo de calefacción lleva cada una.
Respecto a cuánto cobra el instalador, olvida la idea de una tarifa aparte por horas. En Badajoz capital o en Almendralejo, la mano de obra va integrada en el total del presupuesto. Lo que cambia el precio final no es tanto el sueldo del técnico, sino la complejidad de la obra: si hay que subir unidades a cubierta, retirar depósitos de gasóleo antiguos o legalizar la instalación en comarcas alejadas como La Serena, donde el desplazamiento entra en cuenta. Solo la visita concreta permite cerrar una cifra real.
El equipo de aerotermia: potencia y cálculo que la justifica
Cuando te llega la propuesta, no mires solo el importe final. Fíjate en cómo han calculado los kilovatios del equipo. Una potencia bien dimensionada sale de medir tu casa: si es una vivienda de colono con patio trasero o un piso en Badajoz capital, la empresa debe contar metros cuadrados, el estado de los muros y las ventanas. Si ves cifras redondas sacadas de una tabla genérica, desconfía. En casas que antes se calentaban con estufa de butano, acertar aquí evita sustos después.
Otro detalle clave es si el equipo es monobloc o bibloc. El monobloc concentra todo fuera; entra agua a la casa y simplifica la instalación. El bibloc separa unidades, útil cuando el hueco exterior es reducido pero ocupa sitio dentro. Revisa también dónde colocan la unidad exterior: necesita ventilación, desagüe para el desescarche y distancia de los dormitorios por el ruido. En viviendas unifamiliares suele haber espacio, pero en edificios exige permiso de comunidad y verificar el acceso para su montaje.
Emisores y circuito: donde más se separan las ofertas en la provincia
En muchas viviendas de pueblo en Badajoz, donde el invierno se solventaba con braseros o radiadores de aceite, no existe caldera ni red de tuberías. Esto hace que el presupuesto de aerotermia se divida casi a partes iguales entre la máquina y los emisores con su circuito, siendo esta segunda mitad la que provoca las mayores diferencias entre ofertas. Al comparar propuestas, fíjate bien en cuántos radiadores se van a instalar y qué tipo son: al trabajar con agua menos caliente que una caldera de gasóleo, a menudo hay que sustituir varios para que den calor suficiente. No vale con contar unidades; revisa si especifican superficie o ventilación forzada.
El aislamiento de las nuevas tuberías también pesa en la cuenta final. En casas de colonización de las Vegas del Guadiana, como Valdelacalzada o Entrerríos, o en bloques de pisos en Mérida, el recorrido de la instalación varía mucho según el acceso. Pide que te desglosen metros de tubería y calidad del aislante. Si vives en comarcas alejadas como La Serena o Sierra Suroeste, recuerda que el desplazamiento entra en el precio. Solo la visita de cada empresa instaladora ajustará estos detalles reales a tu casa concreta, evitando sorpresas al sumar partidas invisibles.
Depósito de agua caliente y dónde se coloca
El tamaño del depósito depende de cuántas personas vivan en la casa y de si prefieres un equipo integrado o separado. En una vivienda unifamiliar con corral, como las de colonización en Valdelacalzada o Guadiana, suele haber sitio para colocar el tanque aparte, aprovechando las dependencias agrícolas traseras. Esto permite dimensionar mejor el volumen sin sacrificar espacio habitable. En pisos de Badajoz capital o Mérida, donde la unidad exterior va a terraza o cubierta, lo habitual es buscar soluciones compactas que quepan en armarios existentes, aunque esto limita la capacidad real para duchas simultáneas.
Al comparar propuestas, verifica si el precio incluye el depósito o si se añade al final. Si una oferta no lo menciona, pregunta directamente: en casas grandes de Almendralejo o Don Benito, omitirlo puede suponer una sorpresa económica posterior. La empresa instaladora calcula los litros necesarios según tus hábitos; si cambias de proveedor, asegúrate de que mantenga ese criterio. No des por hecho que «lo estándar» sirve para todos; en viviendas con muchas estancias, un depósito pequeño obliga a esperar entre usos.
Cuánto cobra un instalador de aerotermia dentro del presupuesto
En Badajoz, la mano de obra rara vez aparece como una línea suelta en el presupuesto; suele venir integrada junto al equipo, los materiales y la legalización. Esto dificulta la comparación directa entre ofertas si no se pide un desglose claro. Lo que realmente mueve el precio final son las jornadas necesarias para adaptar la instalación a tu vivienda concreta. No es lo mismo conectar una nueva unidad exterior a un circuito existente que montar uno completo desde cero en una casa de pueblo sin calefacción previa, donde hay que tirar tuberías por toda la planta.
La extensión de la provincia también pesa. Si vives en comarcas alejadas de los núcleos principales como La Serena o la Sierra Suroeste, el desplazamiento de la empresa instaladora entra en la cuenta. Además, el acceso marca diferencias: colocar la máquina en el corral de una casa de colono en Valdelacalzada es más sencillo que subirla a una cubierta en un piso de Mérida, donde puede requerir grúa o permisos especiales. Por eso, antes de decidirte, solicita siempre que te detallen qué horas de trabajo corresponden a la instalación mecánica y cuáles a la adaptación eléctrica o de emisores, para entender dónde está la variación real del coste.
Legalización, boletín y retirada de la instalación antigua
Al comparar propuestas para una casa de colono en Valdelacalzada o un piso en Badajoz, revisa que el presupuesto detalle tres apartados que a menudo se dejan fuera: la legalización ante Industria, el boletín eléctrico y la retirada de la instalación antigua. Si al pasar de estufas de butano a aerotermia subes la potencia contratada, el cuadro necesitará adaptaciones y un nuevo boletín; verifica si este trámite figura como partida aparte o está integrado. En viviendas con caldera de gasóleo, dar de baja y retirar el depósito exige gestionar residuos peligrosos; pregunta explícitamente si incluye el vaciado y el transporte.
Cada empresa instaladora habilitada firma su propia legalización, pero los costes de desplazamiento varían según te alejes de núcleos como Mérida, Don Benito o Almendralejo hacia comarcas como La Serena. No des por hecho que todo está incluido solo porque sea «legalización». Exige desglose escrito: qué cubre exactamente la retirada del equipo viejo, quién paga las tasas municipales si hay obras en vía pública y si el precio final cambia tras la visita técnica. Solo así sabrás si estás comparando servicios equivalentes o escondiendo sorpresas administrativas.
Garantías de la aerotermia: la del equipo y la de la instalación
Al comparar propuestas, distingue bien entre la garantía del fabricante del equipo y la de la mano de obra. La primera cubre averías internas del compresor o la electrónica, mientras que la segunda responde por la tubería, los soportes y la estanqueidad de las uniones en tu casa de colono con corral o en el piso de Mérida. Ambos plazos deben figurar por escrito en el contrato que firmas directamente con la empresa instaladora elegida.
La puesta en marcha no es solo encender: incluye ajustar presiones, verificar el SCOP real y entregar el certificado de instalación emitido por una empresa habilitada. Sin esa habilitación, ni ayudas ni seguro funcionan. En Badajoz capital, Don Benito o Almendralejo, pide siempre desglosado qué cubre cada parte; si algo falla en los primeros años, debes saber si llamas al servicio técnico de la marca o a quien hizo la obra.